¿Dios existe? ¿Casualidad o causalidad?

¿Dios existe? ¿Causalidad o Casualidad?  Esta son preguntas que me he hecho durante toda mi vida. ¿Ya venimos con un destino predefinido o lo vamos creando con nuestros pensamientos y acciones? 

Es mucho lo que se ha discernido al respecto en toda la historia de la humanidad. Ha sido nuestro Talón de Aquiles no saber a “ciencia cierta”de dónde venimos, a dónde vamos y por qué estamos en este viaje, en este planeta, en esta dimensión.

Los grandes físicos y pensadores han pasado sus vidas buscando la “realidad” de la existencia del ser humano. A veces he llegado a preguntarme incluso si somos reales.

¿Para qué vinimos? Qué nos hizo estar acá? ¿Es cierto lo que dice el famoso físico  Michiu Kaku? Veamos…

 Si es cierto lo que se explica en este vídeo, entonces el gran Stephen Hawking estaría equivocado?

 Kaku Vs Hawking y mi cerebro dando vueltas… Sin embargo, es un hecho notorio que si ponemos atención a que cada causa tiene un efecto (y viceversa), nos daremos cuenta de que la vida puede ser vista como un simpático juego, en el que nos van sucediendo cosas que facilitan otros sucesos no menos importantes y relevantes para nuestra felicidad. 

Curioso pero cierto: si nos centramos en los efectos en vez de quejarnos o afligirnos por determinadas causas, podemos llegar a sentir que nada sucede por casualidad, pues esta no existe.

Entonces, si existe la causalidad en vez de la casualidad, esto quiere decir que Kaku tiene razón y sí existe un Dios que todo lo ha creado, inclusive el destino de cada ser vivo.

Hawking dice lo contrario, así que según el notable físico y uno de los hombres con mayor coeficiente intelectual del planeta, Dios no existe, sino que todo es casual según nosotros mismos vayamos creando nuestro destino.

¿Quién tendrá la razón? ¿Te has preguntado alguna vez qué viniste a hacer a La Tierra? ¿Por qué perteneces a este Universo? ¿Si estás predestinad@ o si tienes el deber social y moral de crear tu propio destino? 

Hay que dedicar tiempo a la meditación. Hay que dedicar tiempo al pensamiento profundo, inclusive para descubrir nuestras verdaderas vocaciones y cómo debemos conducirnos en la vida. 

Es hora de recomendar investigar más acerca de la física cuántica, la teoría de cuerdas y las once dimensiones. Comprender algo o mucho acerca de estos temas, nos dará la claridad que necesitamos para encontrar un camino más expedito en este paso por esta dimensión, tanto a los jóvenes que aún se encuentran desorientados, como a los mayores que aún están a tiempo de modificar ciertas conductas que pudieran no ser las más acertadas. 

Texto original de: Ingrid Cavalieri Palmieri
Fotografía principal: Isabel Bracho Cruz

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